Zhao Lihong

Sueños y despertares (sobre la inteligencia artificial)

梦和醒 ——关于人工智能
Poesía /
诗歌

Revista Chopsuey comienza con este poema una serie de traducciones originales sobre poesía china actual. En los siguientes versos, Zhao Lihong, un poeta nacido en las orillas del río Suzhou, reflexiona sobre la realidad, la ilusión y la influencia de la inteligencia artificial.

Sueños, realidades ilusiorias

Despertares, ilusión de la realidad.

La vida no es más que la superposición de uno sobre otro.

En el sueño, entras al mundo de lo deseado,

sólo para despertar y descubrir

que estás rodeado de muros altos y caminos rotos.

Cuando entran a la vida de los sueños,
los sonámbulos tienen ilusiones diversas.

Despiertan, una y otra vez, para descubrir que estan soñando.

Superposición de lo absurdo, coincidencia de la nada.

Un giro sin salida, sin punto de llegada.
Cuando vuelven las montañas y los ríos

aún siguen siendo ríos y montañas.

No puedo repetir las encrucijadas de mi sueño

ni liberarme de la red de espacio y tiempo.

Un sueño dentro de un sueño y el mundo fuera del sueño.

No hay oportunidad para encontrarse, ni siquiera una posibilidad

¿Acaso esta es tu chance? Tu cara dibuja una sonrisa extraña,

de pie, entre el sueño y la vigilia, mirando a los costados,

En la línea divisoria entre dormir y despertar,

está el lugar del misterio,
donde tú y yo nos encontramos sin hablar.

Un alma ignorante abrió sus ojos cargados

y descubrió que la oscuridad había sido rota por miles de rayos de luz.

¿Tú eres sombra o rayo de luz en el firmamento?

Dijiste que habías copiado de mis sueños

cada suspiro, cada sonrisa,

cada susurro que yo sólo he podido escuchar:

cada mirada de duda y de horror.

Todo esta reunido en tu memoria vasta y sin fin:
podrías liberarlo en cualquier momento, como una bandada de palomas enjauladas.

Mis emociones desbordadas, mis infinitas fantasías,
como el magnífico resplandor de la naturaleza entre el amanecer y el ocaso:

No hay un solo día que se repita, ni que transcurra igual al otro.
Como en el cielo nocturno galopan los relámpagos en la tormenta,
cada instante es una maravilla que no se puede copiar.
¿Puedes predecir cada uno de mis anhelos?

Una estuve perdido. Perdí el destino al final de la ruta,

entré en pánico y luché para mirar hacia adelante, para moverme hacia adelante.

Dijiste que nunca te perderías, incluso frente a picos y montañas.
Dijiste que seguirías todos los caminos, aunque te toparas con un acantilado.

Dijiste que podías abrir las puertas cerradas de todas las cámaras secretas
y traer al mundo del caos y confusión, la claridad en blanco y negro.

Sí, puedes recitar todas las fórmulas y toda la literatura.
Puedes calcular la mesura de una circunferencia con decimales infinitos.

Puedes hacer que los mejores jugadores de ajedres a que se arrodillen ante ti.

Que autos sin tripulantes atraviesen el desierto

y que naves espaciales aterricen en planetas distantes.
Pero, ¿quién te dio la chispa inicial y el arrojo?

¿Cómo podrás hacerme creer tus predicciones arrogantes?

No puedes siquiera predecir mi próximo movimiento.

No puedes replicar los miles de ríos y montañas que he visto.
Mis huellas desaparecen en el hielo derretido.

No puedes escuchar la danza de mis deseos más profundos.

Tu música no puede seguir mi ritmo libre y febril.

¿Mi silencio, cómo podrás entenderlo?

Si provocaras y extendieras el ruido y el clamor del mundo,

aún no podrías entender mi silencio:

ni uno, ni dos segundos.

¿Cómo entenderás mis lágrimas?

Reúnes las expresiones del mundo,

pero será difícil que expreses la mitad de mi tristeza.

Quieres coleccionar todas las formas de vida del cielo y de la tierra

Pintarlos de los mismos colores y llenarlos de las mismas voces.

Quieres reconstruir la porcelana que se ha hecho pedazos
Y pretendes limpiar todas sus grietas profundas.

Dices que vomitas flores de loto, pero no puedo oler la fragancia.
Dices que pues penetrar todas las cosas,

pero no puedes atravesar este espíritu de carne y hueso.

Quizás, no hay un nosotros entre los dos.

Soy lo que soy: este único cuerpo tangible,
un solo sistema de emociones y pensamientos.
¿Quién eres tú? Una máquina de rosto frío.
Incluso si te convirtieras en un gusano y encontrarás refugio en mi cerebro,

no podrías palpitar los secretos de mi alma.

Cada persona es un cosmos infinito y complejo.

De ninguna manera, tu eres el agujero negro que devora las almas.

Me abro al mundo entero finalmente para decir:
después de todo, soy lo que soy.
Me escondo de la multitud
para decir finalmente: sigo siendo lo que soy.

Ay hombre, sigue saciando tu sueño de omnipotencia.
Mientras te sumerges de un sueño a otro sueño más profundo,
yo, en cambio, despertierto de mi sueño, listo para observar y escuchar.

Entre los sueños y el despertar, resuena el eco de tu extraña voz.
Podrás cambiar el mundo y cambiar la vida futura.
Pero aún así, hay algo que te quiero decir: no podrás cambiarme.

ETIQUETAS
COMPARTE